Dentro del ámbito de las finanzas, los especialistas del sector suelen realizar sus movimientos de acuerdo a los posibles movimientos del mercado a corto, mediano y largo plazo. En este y muchos otros sentidos, el trading resulta muy similar al juego de ajedrez, en tanto busca obtener el mejor resultado en el menor tiempo posible.

El ajedrez y las finanzas: dos caras de un mismo juego

Las finanzas se constituyen como un campo de alta competencia. En este sentido, la mayoría de las estrategias se confeccionan en función de movimientos individuales que tienen un objetivo común. Sin embargo, el adversario se encuentra en la misma situación y pretende contrarrestar nuestros movimientos o utilizarlos a su favor.

Ahora bien, como se puede constatar en sitios como Mejorbrokerdebolsa, en los que se detalla la complejidad y variedad de instrumentos de inversión, en el ámbito del trading no existe un único adversario: de hecho, el trader se enfrenta, en última instancia, con el mercado en su totalidad. Este incluye a otros traders, empresas, instituciones y muchos otros agentes del sector.

El objetivo final es el mismo: obtener la mayor rentabilidad en el menor tiempo posible. Ya sea obtener liquidez o acceder a un instrumento de renta fija, siempre se plantea una estrategia que nos permita utilizar los recursos a nuestra disposición para avanzar de manera ininterrumpida hacia nuestro objetivo.

Planteado de esta manera, el trading presenta una multitud de similitudes con el milenario juego del ajedrez. De hecho, la mayoría de los especialistas y expertos en la materia estudian y juegan ajedrez. Estos reconocen los beneficios de aplicar los conocimientos y tácticas aprendidas en el juego para mejorar su rendimiento en el mercado.

Entre los principales aspectos en los que estos se benefician de esta disciplina, se pueden mencionar la paciencia y la proyección a largo plazo, la anticipación a las posibles estrategias de los adversarios, y la resolución de circunstancias complejas donde el ingenio y la inventiva representan una gran ventaja.

El ajedrez es ampliamente considerado como un juego de suma cero en el que se trabaja el intelecto y las condiciones necesarias para convertirse en un buen estratega. Justamente por ello, en ámbitos de alta competencia como en el trading, se pueden encontrar muchas semejanzas con esta disciplina.

Entre las principales semejanzas que pueden determinarse de manera directa, se puede mencionar la variedad de elementos que deben organizarse:

  • las piezas propias y del oponente representan las operaciones, instrumentos y activos financieros que empleamos para desarrollar nuestra estrategia;
  • estas se entrecruzan en el mercado, una serie de instituciones, agentes e intermediarios que pueden ser considerados en su totalidad como el tablero;
  • y todo ello ocurre durante un periodo de tiempo definido —en el caso del ajedrez profesional— en el que operamos en función de nuestra estrategia, pero también de la de nuestro adversario.

Así planteado, el ajedrez además presenta una serie de características que se condicen con una multitud de otras actividades y esferas de la actividad humana. Esto no es accidental: el ajedrez como disciplina despoja a las diferentes formas de competencia de sus aspectos superficiales y las reduce a lo fundamental de su naturaleza para representarlas de manera abstracta.

Semejanzas entre el Ajedrez y el Trading

Existen dos tipos de ajedrez bien diferenciados que deben subsanarse antes de efectivamente poder realizar una comparación entre el ajedrez propiamente dicho y el trading. En principio, existe el ajedrez como juego ampliamente difundido en el que dos personas se enfrentan de manera informal e íntima.

Por el otro lado, existe el ajedrez profesional y las competencias oficiales en las que los mejores ajedrecistas del planeta se enfrentan para determinar cuál de ellos es el mejor de todos. En ambos casos, se considera que los fundamentos del ajedrez son los que mencionamos más arriba: la paciencia, la anticipación y la inteligencia táctica, por mencionar algunos.

Sin embargo, solo en el primer caso encontramos dos factores importantes del mundo de la inversión: la competencia oficial y profesional en un campo determinado, por un lado, y la variante del tiempo como eje fundamental de la competencia, por el otro. En efecto, ambos factores son los que determinan en mayor medida las semejanzas entre la inversión y el ajedrez.

En competencias oficiales, los jugadores disponen de un tiempo determinado que se consume mientras es su turno, por lo que resulta fundamental poder decidir y actuar con rapidez. Del mismo modo, los traders solamente disponen de ciertas oportunidades que deben aprovechar o perder en un tiempo determinado, por lo que su decisión se encuentra condicionada por su experiencia y capacidad.

Tiempo y Posición

La primera gran semejanza se refiere, justamente, a una versión de estos dos factores en sintonía. Esto es tanto en el trading como en el ajedrez se dispone de una serie limitada de movimientos que podemos realizar frente a un determinado tablero o mercado, por lo que siempre se considera el avance en función de posiciones futuras y limitadas por el contexto.

Justamente por ello, los traders más experimentados son aquellos que pueden mover sus piezas y desarrollar sus estrategias de manera rápida, efectiva, y siempre considerando las posiciones futuras en las que dichas estrategias puedan colocarlos. El tiempo del reloj en el ajedrez condiciona a los jugadores de la misma manera que los horarios del mercado condicionan a los traders.

Patrones, tácticas y estructuras

Una similitud fundamental entre ambas disciplinas son sus mecánicas. En efecto, en ambos casos, tanto los jugadores como los traders deben aprender a identificar patrones repetitivos o jugadas de manual, tácticas para desarrollarlas o contrarrestarlas, y estructuras recurrentes que representan distintos escenarios: esto ocurre, por ejemplo, con un bear market o en posiciones defensivas.

En tiempo real o reloj, mientras mejores y más rápidos sean los jugadores para identificar este tipo de estructuras y patrones, mejor será su capacidad de implementar técnicas específicas para responder en consecuencia y mejorar su situación. Al tratarse de disciplinas profesionalizadas, dichas estructuras pueden hallarse en manuales y libros de texto, pero su perfeccionamiento requiere de juego continuo y experiencia.

La determinación en un juego activo

Al tratarse de una disciplina en la que se establece la necesidad de proyectar hacia el futuro para conocer la mayor cantidad de movimientos y posiciones posibles, la determinación resulta fundamental en ambos casos para desarrollar nuestro juego. Ya sea la oportunidad de comprar una acción como de comer una pieza, debemos actuar decididamente y con seguridad en nuestros movimientos.

En este sentido, resulta bastante similar la manera en que en el trading se realizan operaciones en corto o se advierte un cambio de tendencia: el corredor debe realizar sus movimientos de manera eficaz y concisa, sin titubear. En caso contrario, dudar de nuestros movimientos quiere decir que no estamos seguros de su eficacia y, por lo tanto, quizás no sea conveniente realizarlos.

Resistir la Presión

El mundo del trading es uno de los más competitivos y volátiles del planeta. Debido a ello, existen muy pocos casos en los que nuestras operaciones no resulten jugadas arriesgadas. Justamente por ello, los traders sienten una presión constante. Sin embargo, si conocemos el mercado y conocemos las estructuras recurrentes que este origina, podemos superar esta incertidumbre.

Del mismo modo, el ajedrez es una disciplina en la que la incertidumbre y la presión puede alterar nuestro desempeño y llevarnos a cometer errores que pueden costarnos el juego. Incluso los jugadores expertos sienten esta presión en competencias, cuando se enfrentan a sus pares. Y siempre prevalece quien puede despejar la mente y jugar con mayor frialdad, al igual que sucede en el trading.

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